Socios y equipo
Qué hablar con un posible socio antes de emprender
Socios y equipoLectura estimada: 8 min
Por Equipo editorial de Brotaria

La idea que te llevas
Hablad de cómo trabajaríais en situaciones concretas y dejad visibles las dudas. Coincidir en una conversación no sustituye observar cómo colaboráis.
Ya conoces a alguien con quien podrías emprender y ambos decís que os interesa el proyecto. La siguiente conversación necesita algo más que entusiasmo: qué quiere hacer cada persona, qué puede asumir ahora y cómo actuaríais cuando no coincidáis. Una respuesta útil concreta una situación; «soy una persona comprometida» todavía no permite organizar el trabajo.
Esta guía sirve para preparar ese encuentro, no para encontrar candidatos ni aprobar a un futuro socio. Las preguntas son puntos de partida, no un examen que una persona administra a la otra. Al terminar puedes copiar una ficha para separar acuerdos provisionales y asuntos pendientes. Puedes usarla por tu cuenta: no necesitas esperar a que abra Brotaria.
1. Preparad la conversación por separado
Compartid los temas antes del encuentro y dejad que cada persona piense sus respuestas sin tener que acomodarlas a las de la otra. Y Combinator propone ese trabajo por separado en su cuestionario para posibles cofundadores y advierte que no reemplaza conocerse trabajando. Aquí usamos ese criterio para preparar una primera conversación, no para aplicar una fórmula de compatibilidad.
Podéis llevar tres notas: lo que os gustaría conseguir, la aportación que podéis asumir esta semana y una duda que os impediría empezar. No hace falta exponer información personal sensible para explicar un límite de disponibilidad. Acordad también cuánto tiempo dedicaréis a conversar y cómo recogeréis un resumen que ambas personas puedan corregir.
Si todavía no conoces a nadie con quien plantearlo, empieza por el recorrido para encontrar socio. Y si lo que necesitas es contratar una entrega concreta, acláralo antes: buscar una persona que comparta decisiones y pedir un servicio no son la misma relación.
2. Aclarad qué queréis construir y qué no
- ¿Qué situación concreta te interesa mejorar y qué te gustaría averiguar primero?
- ¿Qué tendría que aportar esta primera colaboración para que quisieras repetirla?
- Si descubriéramos que la solución imaginada no ayuda, ¿qué estarías dispuesto a cambiar?
Buscad ejemplos, no una declaración de ambición idéntica. Una persona puede querer explorar un oficio que conoce y otra buscar una actividad a la que dedicarse más adelante. La diferencia no obliga a descartarse, pero cambia la tarea que tiene sentido proponer ahora. Preguntad qué significa para cada una «avanzar» antes de dar por compartido el objetivo.
Ejemplo hipotético que seguiremos en la ficha: Marta y Omar están explorando cómo un taller confirma citas. Marta quiere entender el proceso antes de proponer cambios; Omar imaginaba empezar por una aplicación. En vez de fingir que ya coinciden, acuerdan revisar primero un caso ficticio y decidir después si necesitan construir algo.
3. Traducid aportaciones y dedicación a una semana real
- ¿De qué entrega pequeña podrías responsabilizarte y qué necesitarías de mí para hacerla?
- ¿Qué tiempo puedes reservar ahora, en qué franja con zona horaria y durante cuánto tiempo?
- Si una tarea se bloquea o cambia tu disponibilidad, ¿cómo y cuándo lo comunicarías?
No comparéis etiquetas como «negocio» y «tecnología» como si describieran tareas completas. Explicad qué haría cada persona y qué queda fuera. En el ejemplo hipotético, Marta prepara el contexto de una cita y Omar dibuja un recorrido en papel; ninguna de esas aportaciones equivale todavía a validar el problema o desarrollar un producto.
También necesitan hablar de sus límites: Marta puede reservar tres horas esa semana y Omar dos. En lugar de interpretar esa diferencia como una medida de interés, reducen la entrega a lo que ambos pueden revisar. Si la tarea necesita más dedicación de la disponible, cambian el alcance o la fecha antes de empezar. La disponibilidad declarada se revisa; no es una promesa indefinida.
4. Hablad de decisiones y condiciones sin resolverlo todo de golpe
- Si queremos cambiar el alcance a mitad de la prueba, ¿qué debe acordarse antes de hacerlo?
- Si proponemos dos caminos distintos, ¿qué información buscaríamos y quién tomaría la siguiente decisión?
- ¿Qué condiciones deben quedar claras antes de dedicar trabajo o compartir materiales?
Ensayad una situación sencilla. En el caso hipotético, Omar propone añadir recordatorios al recorrido y Marta cree que aún no saben dónde se atasca una cita. Pueden dejar esa función fuera de la primera entrega y anotar qué necesitarían observar para retomarla. Lo útil no es aparentar que nunca discreparán, sino aclarar cómo tratarán una diferencia sin ampliar el trabajo por su cuenta.
Entre las condiciones puede estar la compensación, el uso de lo que produzcan y qué información están autorizados a compartir. No dejéis una dedicación real apoyada solo en «ya veremos». Una idea y el trabajo para desarrollarla son aportaciones diferentes que conviene conversar con calma; esta ficha no asigna porcentajes ni decide su valor por vosotros. Si avanzáis hacia un acuerdo societario, tratad su formalización con asesoramiento adecuado a vuestro país.
5. Proponed una prueba que podáis revisar juntos
Y Combinator recomienda, cuando procede, una prueba con tiempo, objetivos y expectativas delimitados entre posibles cofundadores. No garantiza que una relación vaya a funcionar. Para aprovecharla, elegid una entrega que permita observar cómo os coordináis, no una petición de construir gratis todo el proyecto.
En nuestro ejemplo hipotético, la primera entrega es un recorrido de una cita en papel, con pasos que otra persona pueda seguir y dudas señaladas. Acordarán fecha y franja de revisión antes de empezar. Al revisarlo, hablarán tanto del documento como del proceso: qué contexto faltó, qué decisión tuvieron que consultar y qué cambiarían en una siguiente tarea.
Seguid separando colaboración y evidencia del negocio. Entenderos bien al preparar el recorrido no demuestra que el taller tenga el problema ni que quiera una solución. Si esa es la duda pendiente, el siguiente paso puede ser una conversación con personas pertinentes o una prueba del proceso, no ampliar inmediatamente el equipo.
6. Separad acuerdos, supuestos y pendientes en una ficha
Al cerrar, comprobad el resumen entre ambas personas. «Revisaremos el recorrido el día que concretemos» no es una fecha acordada; debe quedar como pendiente. Tampoco conviene escribir «queremos lo mismo» si todavía no habéis explicado qué significa. El siguiente registro convierte la conversación en algo que podéis revisar y corregir, sin presentarlo como un contrato.
Ficha práctica
Ficha de conversación con un posible socio
El ejemplo hipotético muestra qué conviene concretar. Copia la plantilla vacía y sustituye los corchetes por acuerdos o pendientes; puedes seleccionar el texto manualmente.
Ejemplo hipotético · Marta y Omar exploran las citas de un taller
- Objetivo de la prueba
- Entender los pasos de una cita en un caso ficticio. No construir ni vender una aplicación todavía.
- Aportaciones y alcance
- Marta prepara el contexto y Omar un recorrido en papel. Quedan fuera programación y datos reales de clientes.
- Dedicación y coordinación
- Marta dispone de tres horas y Omar de dos esta semana. Queda pendiente concretar franja y canal de revisión.
- Decisiones y desacuerdos
- Consultarán cualquier cambio de alcance antes de hacerlo. Los recordatorios quedan fuera de la primera entrega.
- Condiciones pendientes
- Aún deben aclarar compensación y uso del recorrido. La conversación no promete una futura relación de socios.
- Prueba y revisión
- Revisarán si pueden seguir los pasos y reconocer las dudas. No empezarán hasta fijar fecha, franja y condiciones; después decidirán si repetir, ajustar o cerrar.
Sustituye los corchetes por tus acuerdos. Este recurso no guarda ni envía información a Brotaria.
Completar esta ficha no formaliza una sociedad ni obliga a continuar. No incluyas datos personales sensibles ni credenciales. Acordad las condiciones antes de trabajar.
Tu tarea de hoy: prepara una respuesta propia para cada apartado y una duda que quieras escuchar de la otra persona. Tras conversar, elegid un siguiente paso o un cierre respetuoso. No hace falta forzar una sociedad para que la conversación haya servido: también puede aclarar que hoy necesitáis cosas distintas.


